Bonanza, la campeona

 

  • Elsee Solórzano y su experiencia en el boxeo

Al principio le costó abrirse paso y muchos no creían en ella, pero la disciplina y entusiasmo de Elsee Solórzano le han ayudado a alcanzar sus metas. Para esta joven de 18 años, el boxeo es su pasión. Lo practica desde hace cuatro años y cuando habla de este se llena de entusiasmo. “Es mi mejor pasatiempo y mi deporte favorito”, dice.

Solórzano ha ganado múltiples combates, victorias que empezó a conquistar desde sus 14 años. Refiere que su aprendizaje lo obtuvo de su padre Elvis Solórzano quien colabora en el área de Protección integral en HEMCO. Fui él quien enseñó a Elsee sus primeros golpes.

“Mi papá fue la primera persona que me apoyó para estar en el boxeo. Él me llevó donde el entrenador quien le dijo a mi papá que no me miraba futuro porque era muy delgada, pero mi papá me apoyó desde el principio y hasta iba a los viajes conmigo”, comenta Solórzano quien agrega que gracias al boxeo ha viajado a Mulukuku, Puerto Cabezas, Santa Rita, Siuna, Rosita y Managua donde es conocida como Bonanza.

Elsee tiene nueve contiendas ganadas, pero hay dos que recuerda con mucho orgullo. Su victoria en el Campeonato Copa Chocolate 2016 donde combatió en las 105 libras y su primera pelea, la más difícil hasta ahora. “Fue el combate más duro que he tenido porque yo quería renunciar, pero me dije: tengo que seguir, aunque no quiera; y en el segundo round cuando me puse de pie para dar lo último, mi oponente se quedó sentada y no quiso continuar y los jueces lo dieron por nocaut”, comenta

Retos

Para ella practicar este deporte ha sido un reto tras otro, desde alcanzar las 105 libras porque no encontraba oponentes en las 95 libras que pesaba en su inicio, hasta lidiar con las burlas de las personas cuando salía a correr. “Pero no me importaba lo que dijeran porque el boxeo es mi pasión”, dice.

Pero de todo, el más duro siempre ha sido enfrentar los golpes, los que causaban mucha angustia a su madre. “A ella no le gustaba que practicara boxeo porque siempre llegaba con un ojo morado o los labios reventados, me decía que era un deporte muy rudo, que era para los varones, pero como mi papá me apoyaba ya luego a ella le fue gustando y gracias a Dios nunca me ha sucedido nada y así he ido ganando”, comenta.

Luego de tantos obstáculos el esfuerzo ha valido la pena, ya que se considera un orgullo bonanceño porque hoy se destaca como la primera mujer en representar a este municipio en este deporte y obtener además reconocimientos por ello.

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