Un sueño hecho realidad: Jóvenes emprenden negocio con apoyo de HEMCO

Once jóvenes emprendedores con mucho amor a la madre tierra, se reunieron un día y decidieron formalizar un negocio que contribuyera a su comunidad a través del manejo adecuado de residuos y de esa forma nace en Bonanza la Cooperativa de Servicios Ambientales Wastuna (Coopsamwas).
El propósito básico de la cooperativa es que sus socios administren el Complejo Sanitario Wastuna y que posteriormente ofrezcan sus servicios y conocimientos a otras instituciones de la zona como la Alcaldía, el SILAIS, escuelas, entre otros, además de generar empleo local en el ámbito ambiental.
“El proyecto consiste en dar servicios ambientales, o sea el mismo servicio que damos a la empresa, pero aparte de eso, como cooperativa tenemos pensado brindar otros servicios, licitar fuera y dar opciones a la municipalidad”, indicó Maycol Ríos, presidente de la cooperativa.
Ríos indica que todos sus miembros son ex colaboradores del área de Medio Ambiente de HEMCO. “Todos contamos con años de experiencia y amplio conocimiento en el manejo de residuos y desechos, lo que fue fundamental para que HEMCO pensara en nosotros para hacernos cargo del Complejo Sanitario Wastuna, donde iniciamos nuestras operaciones”, apuntó.
La idea de la cooperativa surgió en septiembre de 2018 y se concretó en mayo de 2019 con el apoyo de HEMCO que también les ayudó a madurar la idea de la cooperativa y les dio asesoría completa. “La cooperativa nació gracias al apoyo de HEMCO y su idea de que nosotros, como colaboradores, nos encargáramos del complejo por nuestro conocimiento, amor al medio ambiente y al trabajo”, dijo.
Francis Ortiz, vice presidenta de la cooperativa, explicó que en el Complejo Sanitario Wastuna se le da el tratamiento necesario a los residuos que se recolectan de la empresa HEMCO. De esos, los reciclables se acopian y se donan a Los Pipitos.
“Los residuos peligrosos se envían a empresas certificadas para su incineración. Los domésticos, que ya no se pueden utilizar, se confinan en una trinchera, que después es cubierta con tierra para evitar la emanación de vectores y malos olores; cuando finaliza su vida útil se inicia otra. Los residuos orgánicos se tratan en una compostera para generar suelo fértil”, explicó Ortíz.
Estos jóvenes se sienten ansiosos porque saben que sobre sus hombros descansa la responsabilidad de ser ejemplo para otros. “Por ser los pioneros en el municipio y la región sentimos un poco de temor, pero a la misma vez estamos emocionados porque sabemos que nuestro ejemplo puede motivar a otros jóvenes a que vean que son capaces de realizar lo que se propongan”, enfatizó la vicepresidenta de la cooperativa.

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