La leyenda de Nikiniki*

En tiempos de nuestros antepasados existió Nikiniki, el dios que al andar hacía temblar la tierra. Nikiniki vivía feliz al noreste de las tierras miskitas. Sucedió que un día se le perdió su hijo y salió en busca de él por los alrededores, llevando consigo las semillas de pino para atraerlo con su olor.
Con su caminar en zigzag iba pasando, rompiendo un camino curveado y hundido llenándolo de lágrimas; entonces, los habitantes de la región, asustados escucharon su llanto de trueno. El dios del Terremoto, siempre buscando su hijo, prosiguió su viaje al este. Como no lo encontrara, al llegar donde hoy se llama Awasbila, comenzó a regar las semillas de pino hasta llegar a las orillas del mar.
No pudiendo encontrar al hijo, Nikiniki regresó por el mismo camino que hizo en su andar. Esta vez regó las semillas más al sur, hasta llegar a Laymus, donde se terminaron las semillas. Nikiniki nunca encontró a su hijo y en Laymus murió de tristeza.
De las semillas que regó, nacieron los verdes pinos desde Awasbila hacia el este para llegar cerca del mar. Por el suroeste, hasta llegar a Laymus. Y de las lágrimas derramadas y del camino que hizo con su andar, surgió un hermoso río que se llama Wangki.
Muestrario del Folklore Nicaragüense,
Pablo Antonio Cuadra y Francisco Pérez Estrada
*Leyenda miskita que cuenta el origen del Río Coco o Río Wangk. que nace en la zona norte de Nicaragua y desemboca en el mar Caribe en el Cabo Gracias a Dios. La leyenda narra el viaje de un gigante desesperado que busca a su hijo perdido.
“El compañero es un hermano”
Perfil de liderazgo: Javier Flores Ríos Como graduado de la primera Red de Inspectores de Seguridad para la Minería Artesanal…
El valor de regresar a casa
En el corazón del colectivo El Pijibay, la seguridad tiene un nombre y una voz firme: Teresa Amador Mendoza. A…
Rompiendo el molde
Sayda Pineda, primera inspectora de la minería artesanal A sus 33 años, Sayda Pineda no sólo supervisa un punto de…
Filiales Mineros S.A.
