Rompiendo el molde

Sayda Pineda, primera inspectora de la minería artesanal
A sus 33 años, Sayda Pineda no sólo supervisa un punto de trabajo en la finca Comal Cable, en Bonanza; ella custodia vidas. Como fundadora de la Red de Inspectores de Seguridad de la Minería Artesanal, ha logrado lo que ni pensaba: ser la primera mujer en un rol masculino y con eso abrir camino a otras mujeres.
Ser pionera no ha sido sencillo. Aún recuerda la incomodidad de las primeras reuniones de la Red donde era la única mujer entre decenas de hombres. «No me sentía cómoda», admite con sinceridad. Sin embargo, esa sensación de estar fuera de lugar no la detuvo; al contrario, la impulsó a demostrar que la seguridad no es una cuestión de género, sino de disciplina y carácter.
Esa autoridad se la ganó en el terreno. “Hubo una semana en que les insistí en realizar un barreo, pero la gente, por exceso de confianza, no hacía caso. El día que tenía libre, me llamaron para decirme que a un muchacho le cayó una piedra en la pierna. Desde ese día, entendieron que lo que yo decía tenía un fundamento técnico y que siempre voy a velar por la seguridad de todos», apunta.
Hoy, sus compañeros respetan su «vista de águila» porque no deja pasar un cable mal puesto, una herramienta fuera de lugar o una escalera inestable, gestión que confirma un secreto a voces: la mujer es más rigurosa en el tema de prevención.
Pero este cambio de mentalidad no es casual; es el fruto de un proceso profundo impulsado por Mineros Nicaragua desde 2013 a través del Modelo Bonanza. Gracias a esta visión, lo que antes era un trabajo empírico y lleno de riesgos, se ha transformado en conocimiento técnico, pasando de aprender sobre la marcha a aliados que hoy lideran la nueva cultura de la minería bien hecha.
Otro cambio que nota es que ahora la seguridad no es una orden impuesta, sino una construcción colectiva. «Cuatro cabezas piensan mejor que una; ahora el equipo se reúne, evalúa el terreno y decide en conjunto”, valora Sayda quien se satisface de ver que el orden y la limpieza, realmente ayudan a prevenir riesgos.
Al final de cada jornada, su motivación es tan simple como profunda: el recuerdo de quienes ya no están por falta de prevención y la gratitud de ver a su equipo salir ileso. «Le agradezco a Dios porque cada día terminamos bien el trabajo», concluye Sayda quien considera que los inspectores de seguridad en los puntos de trabajo de la minería artesanal han marcado un antes y un después en este oficio.
“El compañero es un hermano”
Perfil de liderazgo: Javier Flores Ríos Como graduado de la primera Red de Inspectores de Seguridad para la Minería Artesanal…
El valor de regresar a casa
En el corazón del colectivo El Pijibay, la seguridad tiene un nombre y una voz firme: Teresa Amador Mendoza. A…
Boletín Marzo 2026
Filiales Mineros S.A.
